En esta ocasion les voy a hablar de una gran tragedia ecologica. El mar de Aral esta situado en Asia Central, entre Kazajistán, al norte, y Uzbekistán, al sur. Debido a los trasvases de agua desde los ríos que en él confluyen, su superficie se ha reducido de manera drástica desde los años 60 del siglo XX, cuando se empezó a desviar agua de los ríos Amu Daria y Syr Darya para regar cultivos en Uzbekistán y Kazajistán. Además, como resultado de pruebas armamentísticas, proyectos industriales y vertidos de residuos de fertilizantes en el mismo siglo, el mar tiene un alto índice de contaminación.
En 1960, la Unión Soviética decidió desviar parte del agua de los dos grandes ríos de Asia Central, el Amu Daria en el sur y el Syr Daria en el noreste, para poder desarrollar cultivos de regadío en el desierto de Asia Central.[6] De esta manera, el Asia Central soviética comenzó a producir arroz, melones, cereales y, muy en especial, algodón. La Unión Soviética pretendía convertirse en uno de los principales productores mundiales de algodón, y lo consiguió; en la actualidad, Uzbekistán es uno de los mayores productores exportadores de algodón en el mundo.
En los años 70, el ritmo de descenso del nivel casi se triplicó, hasta alcanzar entre 50 y 60 cm anuales. En los años 80, el nivel del mar se reducía una media de entre 80 y 90 cm cada año. Y a pesar de esto, el volumen de agua utilizada para la irrigación continuó en aumento: La cantidad de agua extraída de los ríos se duplicó entre 1960 y 1980.[7] Mientras tanto, la producción de algodón casi se duplicó en el mismo periodo.
La progresiva desaparición del gran lago no sorprendía a los soviéticos. Ya lo habían esperado. Aparentemente, en la URSS se consideraba que el Aral era un “error de la naturaleza”, y un ingeniero soviético habría dicho en 1968 que “es evidente para todo el mundo que la desaparición del mar de Aral es inevitable”.
La superficie del mar de Aral se ha reducido actualmente en un 60%, y su volumen en casi un 80%. En 1960, el mar de Aral era el cuarto lago mayor del mundo, con un área aproximada de 68.000 km², y un volumen de 1100 km³. En 1998, ya había descendido hasta 28.687 km², el octavo lago del mundo. Durante el mismo intervalo de tiempo, la salinidad del mar ha aumentado desde alrededor de 10 g/l hasta unos 45 g/l.
En 1987, la disminución progresiva del nivel de las aguas acabó dividiendo el lago en dos volúmenes de agua separados, el mar de Aral Norte y el mar de Aral Sur, éste último dividido a su vez en la porción central y la porción occidental.[7] Aunque se construyó un canal artificial para conectar la parte norte y la parte sur, la conexión se había perdido ya en 1999, debido al cada vez más acusado descenso de las aguas.
Sin embargo, se llevaron a cabo trabajos para preservar el mar de Aral Norte, incluida la construcción de presas que garanticen la preservación de un flujo constante de agua dulce. En octubre de 2003, el Gobierno de Kazajistán dio a conocer un plan para construir una presa de cemento, el llamado dique Kokaral, para separar las dos mitades del mar de Aral, de modo que se pueda elevar el nivel del agua en ese trozo del mar original y reducir los niveles de salinidad, el objetivo se logró en 2007.[11] Por razones económicas, el mar de Aral Sur ha sido abandonado a su suerte. En su agonía, está dejando enormes llanuras de sal, que producen tormentas de arena,[7] [12] que llegan a sitios lejanos como Pakistán y el Ártico,[13] y que hacen los inviernos más fríos y los veranos más cálidos.[7] [11] [13] Uno de los intentos de mitigar estos efectos consiste en la plantación de vegetación en el antiguo fondo del mar, ahora tierra firme.[14]
En el verano de 2003, el mar de Aral Sur estaba desapareciendo más rápido de lo que se había previsto.[14] La superficie está ahora tan sólo 30,5 metros sobre el nivel del mar (3,5 metros más baja de lo que se había previsto a principios de los años 90), y el agua tiene una salinidad 2,4 veces mayor que la del océano. En las partes más profundas del mar, las aguas más bajas tienen mayor concentración de sal que las superficiales, conformando dos tipos de agua que no se mezclan entre sí.[14] Por esto, sólo la parte superficial del mar se calienta en verano, y ésta se evapora a mayor velocidad de lo que cabría esperar. Según estimaciones basadas en datos recientes, la parte occidental del mar de Aral Sur habrá desaparecido en los próximos 15 años (2003),[14] mientras que la parte oriental podría mantenerse, de forma precaria, indefinidamente.
El ecosistema del mar de Aral y de los deltas de los ríos que confluyen en él está prácticamente destruido, en gran medida por la altísima salinidad. Además, la tierra en torno al mar está muy contaminada, y las personas que viven en la región sufren de escasez de agua dulce, unida a problemas de salud diversos.[5] [6] [15] La contracción del mar ha dejado extensas llanuras cubiertas de sal y de productos tóxicos,[6] que son arrastrados por el viento a las zonas habitadas.[7] La población cercana al mar de Aral presenta una incidencia elevada de ciertas formas de cáncer y enfermedades pulmonares, entre otras patologías, posiblemente debidas a cambios en el ADN[16] Los cultivos tradicionales también están siendo destruidos por la sal que se deposita en la tierra. La ciudad de Moynaq en Uzbekistán tuvo en el pasado un puerto bullicioso y una industria pesquera que daba empleo a unas 60.000 personas. Actualmente, la ciudad dista muchos kilómetros de la nueva costa. Los barcos pesqueros se encuentran varados en tierra sobre las llanuras que una vez fueron fondo del mar. Muchos de esos barcos llevan más de 20 años abandonados. La única empresa pesquera que queda en la zona se encarga de importar pescado del mar Báltico,[12] a miles de kilómetros.
La tragedia de la costa del Aral fue narrada en la película Psy (Псы, “Perros”), de Dmitri Svetozarov (URSS, 1989). La película fue filmada en una de las ciudades fantasma de la costa, entre edificios y barcos abandonados.


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